Visite el sitio web de la Anglican Communion
Jueves 09 de Septiembre de 2010
Revisa todos los datos de nuestras iglesias a lo largo de Chile, direcciones, teléfonos, e-mails, además de los horarios de sus cultos.


 



revisar e-mail


 


   

News

  advanced  

 
 

 

Artículos

Testimonios por EJE misionero en UK y España, 2003
 
Publicación Original: 2003

  • Felipe Chamy. Cómo crecimos y sentimos la gloria del Señor
  • Peggy Diego. Una misión para fortalecer mi fe
  • Pablo Sazo. Reafirmando mi fe y conociendo amigos.

    Felipe Chamy. Cómo crecimos y sentimos la gloria del Señor

    Dios nos ha mostrado un pedacito del Cielo y verdaderamente nos ha impresionado. Ha demostrado ser grande, y dejado claro que es aún más grande. Sobre todo, ha dejado una marca inolvidable en cada uno de nosotros...
  •  
    sus hijos alrededor del mundo, que nos recordará para siempre que su iglesia es una en todas las naciones, todas bajo un solo Dios y Padre de todos, un fundamento único; Cristo Jesús, el Hijo de Dios y un Espíritu morando en nosotros y transformándonos a la Imagen y Carácter de Cristo.

    Así, en comunidad, sirviendo juntos, alabando juntos y alimentándonos de su palabra juntos, Dios nos utilizó de una manera que ninguno imaginaba, levantando (Él) fuerzas para soportar el trabajo de levantar dos encuentros seguidos, dando ganas e impulso para amar de forma práctica a los jóvenes de una sociedad que había dejado de mostrarse afecto. Así, gracias a Dios, pudimos demostrar que Cristo es quien se lleva nuestras cargas y nuestros pecados para formar en Él nuevas relaciones entre padres, hijos y hermanos, derribar paredes intermedias, y vimos como sanaban y como, por obra del espíritu y su palabra se quebrantaban y se humillaban para pedir perdón y decirse que se aman… con abrazos y todo.

    Algunos pasamos temores, otros necesidad, pero en todo momento tuvimos un equipo con el cual contar en apoyo y oración. Éramos una iglesia, no importó sexo, edad, nacionalidad, nada. Cada cual estuvo por el otro, como Cristo por nosotros. Las enseñanzas que obtuvimos al estudiar juntos Filipenses; gozo, paz, humildad y comunión en el evangelio, y luego aprender y conocer mejor a Cristo el siervo, el Señor y Dios, que entregó su vida por nosotros y asegura sus promesas en su resurrección y su espíritu en nosotros, nos transformó, y nos hizo vivir cada una de esas palabras durante la misión y entregarnos el uno por el otro.

    Volvemos con muchos recuerdos y anécdotas, pero un sello en el corazón, que no puede ser registrado en fotos o diarios, es lo que queremos compartir. Buscamos a Dios y su gloria nos siguió, buscamos santificarnos y Él hizo maravillas entre nosotros, nos unimos en un mismo sentir y Dios creó lazos tan fuertes que día tras día nos estamos comunicando y compartiendo nuevas alegrías. Dios está creando una sola iglesia en todas las naciones para la gloria de su nombre, y por su gracia nos ha hecho parte de su obra, y no solo a nosotros sino a todos. Dispongámonos nuestras vidas en obediencia y humildad y de cierto veremos su gloria.

    Felipe Chamy
    Iglesia Anglicana La Trinidad


    Peggy Diego. Una misión para fortalecer mi fe

    Viví EJE en Septiembre del 2002. Era una pajarita nueva en la iglesia, pues llevaba solamente tres meses siendo cristiana. Eso no fue un obstáculo, para que cuando Macarena Baraona nos contara de este EJE misionero, sintiese un llamado a participar. En los pocos meses que tenía siendo cristiana, Dios me había regalado amigos maravillosos, experiencias y aventuras inolvidables. Sentía que debía darle a otras personas, a través del Señor y del EJE mismo, lo que había recibido.

    Así que me ofrecí, y a los pocos meses más me empecé a arrepentir. Era la única de mi iglesia que iba, no conocía a nadie. Mi mamá me preguntaba cada día cuando partía, cuando tenía que pagar, si había alguna reunión. Yo no sabía nada y no hacía el esfuerzo por enterarme, pero sabía que iría. Aún sentía el llamado.

    Unas pocas semanas antes de irnos, Carlos me llamó para darme las fechas y en ese momento entré en pánico. No quería ir, prefería quedarme con mi familia, pues estaba asustada. Pero subí al avión, y a pesar de lo que sentía, sabía que Dios me estaba enviando en esta misión para algo.

    Los primeros días y los siguientes fueron increíbles. Cada día tenía su propio desafío, donde aprendía algo nuevo y progresivamente Cristo iba entrando más profundo en mi corazón, sacando esos miedos y limpiándome. Me sorprende lo fácil que fue comunicarme con los demás, ya que llegaba sin conocer a nadie, y la soledad era uno de mis temores más grandes.

    A medida que se daban las cosas empecé a ver como Dios se mostraba en cada persona, cada detalle que nos esperaba, que cuando nosotros estábamos débiles podíamos recurrir a Él. Uno de los primeros días un hermano en la misión nos regaló un versículo que llegó a ser el que me motivó a seguir luchando por superar mis temores "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas" (Josué 1:9).

    En esta misión Dios me hizo pasar por muchas pruebas. Entre ellas un resfrío y el fallecimiento de mi abuelo. Pero sin importar los obstáculos que se me ponían por delante, o los ataques repentinos de Satanás, pude proseguir, saliendo fortalecida en mi fe.

    Fue por poca fe que me sentía tan insegura en un principio, pero Dios me agarró y me mostró que las cosas no eran como yo las veía, y que si me apoyaba en Él, se preocuparía de todas las cosas que me angustiaban. Recuerdo que en muchos momentos me sentía un poco mal y Dios me regalaba cosas como una persona que me preguntaba que pasaba, o la alegría de uno de los ingleses o españoles en respuesta a lo que nosotros habíamos hecho, que realmente era Dios obrando en nuestras vidas.

    Esta misión fue un regalo hermoso, creo que todos los que participaron sienten lo mismo. Por mi lado regresé fortalecida en mi fe y con muchas ganas de compartir la palabra de Dios con todo el mundo. Siento que no solamente tuvimos la oportunidad de entregar a otros lo que Dios nos había regalado, sino que a través de esto, nosotros también pudimos recibir mucho, y le doy gracias a Dios todos los días por la inolvidable experiencia que fue esta misión.


    Pablo Sazo. Reafirmando mi fe y conociendo amigos.

    Si en Diciembre pasado me hubiesen preguntado si creía que Dios puede hacer cualquier cosa, seguramente hubiese contestado que si. Ahora no sólo lo creo, sino que estoy seguro de ello.

    A fines del año pasado se me presentó la oportunidad de participar en la realización del proyecto de llevar el EJE a Inglaterra y España. Me pareció una buena idea y una gran oportunidad de servir al Señor de una manera distinta a la que siempre lo había hecho. De a poco la cosa fue tomado cara de “Sueño imposible”, debido a que no tenia un peso que me ayudara a asegurar medianamente que formaría parte del equipo. Ahí estuvo mi primer error. Había puesto mi confianza en el lugar equivocado. El dinero que tenia en ese momento no me permitía llegar ni siquiera a la Avenida España, pero como Dios sabe lo que hace, puso a personas a mi lado que no me permitieron desanimarme, sino que me llenaron de ideas de cómo reunir los fondos. Hablé con mi Pastor y recibí todo el apoyo de su parte. Casi sin darme cuenta había llegado el momento de partir a la aventura.

    En los días previos al viaje tuvimos una reunión informativa en la cual conocí a parte del grupo con el que trabajaría en la misión. Noté una evidente inexperiencia en algunos de los integrantes del equipo que me dejó muy preocupado. Tratando de dejar de lado mis prejuicios partí rumbo a Europa y a mitad de camino mi primera impresión comenzó a desvanecerse. Vi que a pesar de nuestras diferencias, reinaba un muy buen ánimo en ambiente y eso me fue tranquilizando.

    Llegando a Inglaterra se me volvió a oscurecer el panorama cuando comencé a dimensionar en asunto en el que estaba metido. Los buenos momentos fueron muchísimos, pero habían pequeños detalles técnicos que a ratos lograban empañarlos. Todas las mañanas teníamos pequeños estudios de la Biblia que lograban tranquilizarme, pero no fue sino hasta que me entregue por completo, puse todo en manos del Señor y empecé a vivir cada pasaje que había leído, que puede comenzar a disfrutar el tiempo allá.

    Los dos eventos, el de Inglaterra y el de España, fueron increíbles. No estuvieron exentos de problemas, pero tenemos un Dios que es capaz de resolver cualquier problema y de hacer cualquier cosa y cuando digo “cualquier cosa” me refiero a CUALQUIER COSA. Sacamos adelante la tarea que se nos encomendó a punta de oración, trabajo duro y, por sobre todo lo demás, Amor. Amor a Dios, nuestro padre y amor a los demás, nuestros hermanos. Amor de ese que no busca lo suyo, de ese que no se irrita y que por ningún motivo guarda rencor. Definitivamente Dios estuvo con nosotros en todo momento. De otro modo no lo hubiésemos logrado.

    Agradezco al Señor por haberme dado la oportunidad de vivir tan maravillosa experiencia de la cual estoy seguro recibí mucho más de lo que di. No sólo puede afirmar mi Fe y mi amistad con el Señor, sino que Él me dio como un bono extra, un montón de bellísimos amigos, los cuales me son ejemplo de lo que es una vida que agrada a Dios.
     
    Publicado por Javier García el 29 Aug 2006
     

    Visite www.vortex.cl    
    Visite el sitio web de la Anglican Communion Visite www.vortex.cl