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Jueves 09 de Septiembre de 2010
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Católicos y Protestantes ¿estamos de acuerdo?
 
Por Rev. Simon Manchester
St Thomas North Sydney

Es importante entender diferencias entre las denominaciones, no para que seamos críticos, sino para que seamos claros. Nuestro tema es
 
Por supuesto, soy un protestante convencido, y quiero decir que hay muchas cosas sobre nuestros amigos católicos por las cuales debemos dar gracias a Dios, y también hay algunas cosas que realmente debemos protestar.

Primero, alabo a Dios por amistades católicas, y algunos de mis amigos que más respeto son católicos, algunos de mi familia extendida son católicos y personas ejemplares. Que no se entienda eso como un comentario paternalista, como si fuera raro que un católico pudiera ser una persona amigable, sólo es que hay muchos católicos entre aquellos que más respeto.

También podemos dar gracias a Dios con todo gozo que los Católicos y los Protestantes pueden juntos afirmar las palabras del credo. Podemos recetar el credo de los apóstoles juntos, y el credo niceno juntos.

Podemos estar unidos en la importancia de Dios, un solo Dios y su Hijo Jesucristo, el Espirito Santo, la importancia de la salvación. También tomamos en serio la cruz, la resurrección, y las realidades del cielo y el infierno.

Somos agradecidos a Dios por el liderazgo de coraje e inteligencia de la iglesia católica en los campos de ética, valores, y moral.

También respetamos y asentimos el gran trabajo que ha hecho la iglesia católica en misión, asistencia social, educación y medicina. Y una de las persona que está en la mente de muchos como una persona cariñosa y compasiva es la católica madre Teresa.
En los últimos años han habido discusiones calidas y generosas sobre como Católicos y Protestantes pueden pensar y trabajar juntos. La Comisión Internacional Anglicana Católica Romana (ARCIC en Inglés) ha tenido algunas discusiones bastante fructíferas.

También hay gran entusiasmo por la Biblia en muchas iglesias católicas hoy en día. Existe el movimiento carismático que ha afectado a varias denominaciones incluyendo a los católicos, y hay programas como Alpha que han sido aceptados en muchas iglesias católicas.

Así que quiero comenzar sinceramente destacando nuestro aprecio por estas cosas, y me gustaría tener más tiempo para expandir esta lista. Pero basta con decir que Católicos y Protestantes pueden apreciar y estar de acuerdo, y apoyar muchas cosas piadosas juntos. Es como si ambos el católico y el protestante pudieran poner un pie sobre la roca lo cual es por supuesto un buen lugar para comenzar una discusión útil y fructífera. La pregunta es ¿Dónde está plantado el otro pie?

Y eso me lleva a lo que yo considero son dos áreas importantes de protesta o desacuerdo. Tu puedes ver que si tienes un pie sobre la roca, y (según la otra persona) el otro en arena movediza, no hay ninguna seguridad ni certeza, así que es justo que los partidos tengan preocupación unos por otros. Y los dos asunto que quiero destacar son ¿Cómo podemos estar seguros?, y ¿Cómo podemos ser salvos?

Espero que mientras vemos esto te des cuenta que no son asuntos sólo académicos – Jesús no bajó y murió para que la gente dijera, “bueno, tómalo o déjalo”. Aunque Jesús era perfecto en paciencia y bondad, no era sentimental. Ni era cobarde. Él luchó por la verdad, como verás si lees los evangelios, como si la eternidad dependiera de ello, porque la eternidad depende de ello. Algunos dicen que lo amoroso sería dejar que la gente fuera por su propio camino – Jesús jamás pensó así. Él vio a personas yendo por su propio camino y les dijo “aquel no es el camino correcto, este es el camino.”

Quizás pienses que no quieres causar algún roce en la amistad. Pero yo diría que la marca de una amistad amorosa es que te preocupas de que estén en el camino seguro. El apóstol Pablo se preocupaba por algunas personas muy religiosos en sus días y dijo en Romanos 10 que “el deseo de mi corazón es que sean salvos.”
Así que quiero pensar en estas dos áreas, ¿Cómo puedo estar seguro? Y ¿Cómo puedo ser salvo?
¿Cómo puedo estar seguro?

Yo me doy cuenta que dentro del catolicismo, hay lo que se llama enseñanzas oficiales, también hay enseñanzas flexibles, y hay creencias populares entre los fieles comunes y corrientes.
Capaz que hayan iglesias donde la gente nos diga que “a nosotros no nos importa los documentos o textos oficiales – nosotros sólo enfatizamos el cristianismo básico.” Ahora, sería imposible a analizar todas las iglesias distintas. Pero quiero analizar a menos los cimientos, la enseñanza oficial y estándar del catolicismo. Eso fue claramente expuesto en el concilio de Trento en 1564. Casi 400 años después, en 1962, Vaticano II subrayó la mayoría de las doctrinas del concilio de Trento. Y apenas hace una docena de años, en 1992, el catecismo católico fue lanzado, lo que de nuevo destacó las doctrinas claves. Volvamos a la pregunta: Dado que esta ha sido la enseñanza oficial,
¿Cómo podemos estar seguros en cuanto a Dios, la salvación, y la eternidad?

La repuesta cristiana es que Dios ha hablado. Dios ha tomado la iniciativa (lo que llamamos “la gracia”) y él se ha revelado a si mismo. Y se ha revelado a si mismo en su palabra, en la escritura, la Biblia. La Escritura dice de si misma que es la palabra de Dios. Es suficiente para la salvación y para el servicio. Dice de si misma que es “la fe que ha sido una vez dado a los santos (Judás 1:3).” Para da sólo un ejemplo, en Juan 20, el escritor dice en el fin de su evangelio, “éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida eterna.” Ahora, los Católicos reciben la Escritura afectuosamente. Reconocen que la Biblia es la Palabra de Dios y reconocen que la Biblia es inspirada por Dios. Pero también reconocen otras escrituras, las que se llaman “tradiciones”, con la misma autoridad que la Biblia. Déjame citar de Vaticano II: “Sagrada Tradición y Sagrada Escritura forman un sagrado depósito de la Palabra de Dios. La prueba de autenticidad ha sido encomendada exclusivamente al oficio de la iglesia. La Sagrada Tradición y La Sagrada Escritura son tan unidas que una no puede ser sin la otra.”

Y esto parece bien, hasta que comienzas a leer la Escritura y la Tradición y te das cuenta que ellas se contradicen una a la otra en puntos absolutamente claves. Si puedo usar una imperfecta pero ojalá entendible ilustración, es como si la Biblia fuera un texto de Rugby y las tradiciones un texto de fútbol, y de repente hay un choque en cuanto a si realmente puedes tomar en la mano la pelota. Y la tradición dice, “no, no se puede”, y vez tras vez la tradición tiene la última palabra.

O déjame ilustrar con lo que llamo “el principio de la isla desierta”. Imagina que estas en una isla desierta, y el mar deja en la orilla una Biblia en una botella, y comienzas a leer por ti mismo, jamás podrías, por leer la Biblia, llegar a ser católico. Jamás, por leer la Biblia, llegar a ser Anglicano. Ni un Bautista. La iglesia católica dice, en sus declaraciones oficiales, que no ser católico es una perdida inmensa. La iglesia anglicana dice, en sus declaraciones oficiales, que no ser anglicano es completamente irrelevante. A medida que lees tu Biblia en la isla desierta, sí podrías llegar a ser creyente, podrías llegar a ser cristiano, podrías tener vida eterna.

Nunca podrías tener el punto de vista católico acerca del Papa. Nunca llegarías a la doctrina que el Papa es infalible – esto no se decidió hasta 1870. Nunca obtendrías el punto de vista católico acerca de Maria. Nunca podrías concluir en tu isla desierta que ella era sin pecado. Eso no se decidió hasta 1854. Nunca podrías urdir que ella ascendió al cielo. Eso se decidió en 1950. Y ya que la Biblia y las tradiciones contradicen unas a otras, es imposible pretender que realmente forman un sagrado depósito de acuerdo. Y también es imposible tener certeza porque no puedes caminar en las dos direcciones al mismo tiempo. Y por eso un escritor católico dice que realmente no hay certeza dentro del sistema católico. Él dice, “Nadie conoce con la certeza de fe que ha logrado la gracia de Dios.” U otro católico dice, “He preguntado cientos de alumnos de seminarios católicos la pregunta, ‘Si murieses este noche y Dios te preguntara, “¿Por qué debo dejarte entrar al cielo?”, ¿Qué responderías?’, y la gran mayoría de los alumnos católicos simplemente no saben la repuesta correcta. Usualmente no aún mencionan a Jesús.” Ahora, nosotros sabemos que esta es verdad sobre el incrédulo. Ojalá dentro de una iglesia protestante las personas puedan responder correctamente. Él esta diciendo que dentro de la iglesia católica, no hay respuesta, o muy raramente.

En cuanto a la Escritura y la tradición, Jesús enfrontó la misma situación en su día – no es un asunto nuevo – él tenía personas muy religiosas en su día, y ellos promovían Escritura y tradición, y leemos sobre esto en Marcos 7.

Jesús les dijo, “Ustedes han desechado los mandamientos divinos y se aferran a las tradiciones humanas.” y añadió, “¡Que buena manera tienen ustedes de dejar a un lado los mandamiento de Dios para mantener sus propias tradiciones!” Y después dijo, “Por la tradición que se transmiten entre ustedes, anulan la palabra de Dios.”

Antes mencioné que la Escritura y la tradición son como dos textos, uno para rugby y el otro para fútbol. De hecho, la cuestión es mucho más que ¿cual juego jugarás? Es como si Dios hubiera dado al mundo un mapa muy claro, lo que te permite escapar del peligro y dirigirte hacia la seguridad. Y llega otro mapa, el cual dice cosas distintas. Así que vemos que no es una cuestión inconsecuente lo que tenemos que encomendar a la gente. Si queremos a personas, les encomendaremos a ellas el mapa que Dios ha dado, la inspirada palabra de Dios.

Entonces, ¿Cómo puedo estar seguro? La respuesta Protestante es, “Vuelve a la Escritura y párate con los dos pies sobre la roca de la Escritura. La respuesta Católica es, “Un pie sobre la Escritura y un pie sobre la Tradición.

Segunda pregunta. ¿Cómo podemos ser salvos? Esta es una pregunta clave para personas pensadoras puesto que sabemos que estamos moviéndonos en un tipo de escalera mecánica hacia nuestro creador; ¿Cómo vamos a presentarnos ante Dios como dice la Biblia, “sin tacha y con gran alegría” [Judas 24]? ¿Cómo vamos a ser salvos?

La respuesta cristiana es que Dios ha actuado. Ha tomado la iniciativa, esto es su gracia, ha enviado a su Hijo al mundo, Jesús ha muerto en la cruz para proveer “un completo, perfecto y suficiente sacrificio” (como dice el libro de oración común). Ha provisto en la cruz una redención completa. Cuando Jesús murió, la Escritura dice que él murió por los pecados “una vez para siempre”, y gritó, “Tetalestai” – está terminado, la obra se ha cumplido. Nuestra obligación ahora es simplemente para recibir, y al recibirla, recibir una vida sumamente nueva, la cual entonces comienza a ser vivida. La iglesia católica recibe el evangelio de Jesús en la cruz y el mensaje de sola gracia por fe, pero el significado de fe en la iglesia católica no es simplemente recibir, sino un proceso cooperativo.
Así que un escritor dice, “La obra de Cristo en la cruz nos capacita para cooperar con la gracia de Dios al ser bueno, al ser fiel, etc.”

Ahora, hay una tremenda diferencia entre recibir un rescate completo y cooperar en una especie de rescate unido.
La posición protestante es que recibes la salvación y la tienes y te regocijas; la posición católica es que crees que hay salvación y cooperas.

De nuevo déjame darte una ilustración sencilla, si una persona está en el océano en un barco que está ardiendo, la Biblia dice que Jesús se acerca y ofrece un rescate completo, gratis, y pleno. Pero la posición católica es que no puedes simplemente recibir este rescate. En alguna manera tienes que ayudar para poder lograrlo. Por ser bueno o fiel o religioso. Por lo tanto, salvación sólo por Cristo se rechaza en este punto.

Podemos probar que esto es verdad, pues en el sistema católico varias cosas son introducidas con el propósito de ayudar para poder lograr la salvación. María se introduce de alguna manera para ayudar en el proceso, y tu sabes que muchas personas alrededor del mundo confían en ella.
La cena que instituyó Jesús para recordar la cruz se hizo en el sistema católico en un sacrificio perpetuo o lo que se llama la misa.
Y por supuesto existe el purgatorio, donde una persona puede ir al morir donde ella puede contribuir pagando por sus pecados o negligencias. Además está el confesionario donde muchas veces se les envía para hacer penitencia, la que consiste en hacer varios deberes religiosos para expiar los pecados.

En consecuencia, la salvación en el sistema católico es Cristo más algo. Y en las mentes de muchos alrededor del mundo, sabemos que el Catolicismo mismo se presente como el barco de rescate.
Esto no es una pregunta de si se puede elegir cualquier barco que quieres. Jesús viene y se presenta como el único barco de rescate. El camino, la verdad, la vida, “nadie llega”, dice Jesús, “sino por mí”. ¡Los dos pies en Jesús! Cualquier otro barco, especialmente barcos denominacionales y especialmente barcos de fe más obras, fracasarán y se hundirán. Por lo tanto, si una persona quiere tener autoridad y seguridad, la respuesta bíblica es que Dios ha tomado la iniciativa al hablar. Nos ha dado promesas sobre donde podemos plantar los dos pies. Eso es “la fe que ha sido una vez dada.” Es completa.
Si quieres tener la salvación y la seguridad, también Dios ha tomado la iniciativa al enviar a su Hijo (esto es su gracia), y Jesús ha hecho un rescate en la cruz, que es completo.

Si añades a la palabra de Dios, debes substraer, porque añades otro mapa, el cual va a confundir el proceso y causar gran peligro.

Si añades a la obra de Cristo, debes substraer, porque añades otro barco, el cual por supuesto no sirve. Y por eso estoy preocupado, porque tantos de mis amigos católicos están inseguros. Si yo fuera a preguntarles, “¿Sabes si tienes la vida eterna?, me responderían, “Tengo la esperanza que si”.
Si fuera a preguntarles, “¿Sabes si has sido perdonado?, me responderían, “Estoy tratando”.

Ahora, algunos católicos tienen un mejor entendimiento. Pueden responder a estas preguntas con sencillez y claridad. Se han movido afuera de la posición ortodoxa, y han llegado a ser bastante claros. Mi pregunta y mi preocupación es que hay tantas personas que se han sido apartadas de una palabra sencilla y un salvador sencillo hacia algo tan nebuloso.

Trágicamente hay millones y millones de personas alrededor del mundo que están inseguras y poco claras y sin salvación. Están en una especie de niebla. Tienen confusión. Tienen la superstición. Tienen incertidumbre. Se les ha dado algún tipo de gimnasio de religión en el que tienen que obrar y obrar y obrar. Y me preocupa que la Biblia que pone un foco tan claro en Jesús ha sido cambiado en el sistema católico hasta que los focos apuntan lejos de Jesús.

Déjame citar a Spurgeon, el predicador bautista del siglo diecinueve.

“Cristo no redimió su iglesia con su sangre, para que el Papa entrara y le robara su gloria. Nunca vino del cielo a la tierra y derramó su propio corazón para comprar a su pueblo, para que un pobre pecador, un mero hombre se instalara en lo alto para ser admirado por todas las naciones y para hacerse llamar el representante de Dios en la tierra.”

Dios exaltó a su Hijo. Todos los focos de la Biblia apuntan hacia él. Cuando los focos no están apuntando a Jesús, ¿Qué está pasando?

Quiero terminar diciendo que en este punto, cada persona tiene que decidir, debe elegir a donde va. Tiene que decidir donde va a estar seguro y donde va a ser salvo.

Alguien me contaba en la semana que hay un nuevo libro revolucionario sobre la educación de niños, el que le enseña a los niños de nuevo la palabra “decidir”. Y “elegir”. Y “seleccionar”. En consecuencia los padres se animan a decirles a sus niños de nuevo, “no se puede sólo no hacer nada: tienes que hacer una elección.” Y lo que ha pasado es que en vez de hacer una decisión, no se puede decir, “no es mi culpa, no voy a hacer nada”, se necesita una decisión.
Y así es con la división católico-protestante. ¿Cómo puedo estar seguro? Y ¿Cómo puedo ser salvo?. Tienes que tomar una decisión. Si la Escritura es la verdadera palabra de Dios, su palabra suficiente, entonces no se puede juntar con la tradición. Si la Escritura es la verdadera y suficiente palabra de Dios, vas a quedarte con la Escritura. Vas a plantar los dos pies en las Escrituras. Y te encontrarás a ti mismo seguro. Vas a estar sobre la roca. Y en mi opinión debes irte a una iglesia que refuerza “sola escritura”. Si decides por la Escritura más la tradición para obtener respuestas, siempre vas a estar inseguro. Es cómo un pie sobre la roca y un pie en la arena movediza.

De nuevo, si la cruz del Calvario da una verdadera y suficiente salvación, no se puede juntar cualquier mérito humano, ya sea de María, o de ti mismo. Vas a quedarte con el logro de Cristo, con la verdadera y suficiente salvación. Y vas a plantar los dos pies en la cruz de Calvario. Y allá encontrarás la paz de un rescate completo. Y en mi opinión sería prudente irte a una iglesia que tenga enfoque en la obra completo en el Calvario.

Si decides por la obra de Cristo más el logro humano, siempre vas a estar inseguro. Y de nuevo, la roca, la arena movediza.

Por consiguiente, tienes que elegir tu futuro. Donde plantar tus pies, tus dos pies, es la pregunta, para estar seguro, para ser salvo.

Mi preocupación y mi oración es que todos los que escuchen esta charla tengan los dos pies sobre sólo la Escritura y sólo Cristo. Entonces estarás seguro y serás salvo.

Rev. Simon Manchester
St Thomas North Sydney
Traducido por Tim Swan con Paulina Royo.
 
Publicado por Javier García el 17 May 2006
 

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