El primer punto del mensaje cristiano
dice que Dios está a cargo del mundo. Él
es quien gobierna, el presidente, el rey. Sin embargo,
y a diferencia de los líderes humanos, Dios
siempre hace lo que es bueno para su pueblo. Es el
tipo de persona que te gustaría tener sobre
ti.
Él hizo el mundo.
Dios gobierna al mundo porque él hizo al
mundo. Como un alfarero con su greda, Dios construyó
un mundo tal como él quiso, hasta en los detalles
más pequeños. Él lo hizo, y él
es el dueño.
Él nos puso a cargo del mundo bajo
su autoridad.
Él también nos creó a nosotros.
Dios creó a las personas parecidas a él,
y las puso a cargo de su creación – para
gobernarla, cuidarla, para ser responsables por ella,
y para gozar de toda su belleza y bondad. Él
designó a la humanidad para que supervisara
y cuidara esta creación, pero siempre bajo
la autoridad de Dios, honrándolo y obedeciendo
sus instrucciones.
Puede ver una representación de esto en el
dibujo de arriba: Dios es quien gobierna (corona)
y la humanidad es creada para vivir y gobernar la
creación de Dios bajo la dirección amorosa
de Dios.
La Biblia lo expresa
así:
“Tú eres
digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la
gloria, el honor y el poder, porque tú has
creado todas las cosas; por tu voluntad existen
y han sido creadas.” (Apocalipsis capítulo
4, versículo 11)
Esto suena ideal –Dios en el cielo, las personas
a cargo de la creación según sus instrucciones,
y todo marchando a las mil maravillas. Pero es evidente
que no todo anda bien –ni con nosotros ni con
el mundo.